El solitario es el anillo de compromiso por excelencia, y esta pieza lo lleva a su expresión más honesta y atemporal.
Un diamante en talla brillante de 0,35 quilates, engastado en una montura alta de cuatro garras redondeadas que lo eleva sobre el brazo y le permite captar la luz desde todos los ángulos. El brazo, fino y continuo, en oro amarillo de 18 quilates con acabado pulido, deja que el diamante sea lo único que importa.
La montura alta es uno de los engastes más clásicos de la alta joyería: permite que la luz entre por la parte inferior del diamante y potencie al máximo su brillo y destellos. En talla brillante, con sus 57 facetas, el diamante despliega toda su luminosidad.
Fabricado artesanalmente en nuestro taller de Madrid en oro amarillo de 18 quilates por joyeros artesanos. El interior lleva grabado el sello CORSIA 750, garantía de calidad y autenticidad.
Disponible en otras tonalidades de oro bajo consulta.


